Canto a La Bandera

marzo 27, 2014 2:21 pm Publicado por 3 Comentarios

El Canto a La Bandera es una composición artística escrita por Augusto C. Coello, quién fue un Poeta, Escritor y Político hondureño nacido en la ciudad de Tegucigalpa el 1 de Septiembre de 1884.

Sus Padres fueron el Sr. Adán Coello y la Sra. Adela Estévez, en 1904 llegó a ser Diputado del Congreso Nacional de Honduras.

En 1915, el Presidente de La República Dr. Alberto Membreño bajo Decreto No. 42 declaró oficial el Himno Nacional escrito por el Poeta Augusto C. Coello con música del Maestro Alemán Carlos Hartling.

Otras de sus famosas obras son: El Himno a los héores del 56, Canto a la Bandera, Himno a La Madre, Digesto Constitucional de Honduras, Las Islas del Cisne, El Tratado de 1943 con los Indios Misquitos, Como el Agua, etc.

Augusto C. Coello, autor de este hermoso himno Canto a La Bandera falleció en El Salvador el 8 de Septiembre de 1941. Sus restos mortales fueron sepultados en el Cementerio General de Tegucigalpa.

Canto a La Bandera

Autor: Augusto C. Coello

Oh! Bandera esplendorosa,
Oh! Bandera Sacrosanta…
Cuando subes lentamente,
Cuando subes majestuosa sobre el asta
y a los besos aromados de la brisa,
te despliegas como un ala
que se tiende bajo el cielo,
temblorosa y agitada,
me imagino que de pronto
en un ímpetu iniciaras
la parábola de un vuelo milagroso
por la comba inmensa y diáfana,
y me finjo que es tu vuelo
como el vuelo azul de un águila
sobre nieves sempiternas;
Sobre cumbres milenarias que los siglos,
que los siglos y la nieve hicieron blanca.

Canto a La Bandera Augusto C. Coello

Tú has cruzado los caminos de los astros aclamada
por las hurras de las épicas legiones
el estrépito feral de la batalla,
el canglor de la victoria
y los aurcas estridencias de la fama

Tú has cruzado los caminos de los
astros a los vientos de la guerra desplegada.
por las manos del epónimo caudillo,
que en las gestas legendarias
a galope victorioso por las cumbres
o las fértiles cañadas,
frente al pasmo de los siglos escribiera,
con los rayos de su espada,
la epopeya resonante de la Gloria,
la epopeya de la Gloria y de la Patria.

Te conocen las auroras sonrosadas,
cuando en éxodos errantes
por los riscos y los páramos ondeabas,
cobijando las cabezas de los héroes
que en falanges apretadas
y sonámbulos de sueños imprecisos,
con al planta ensangrentada
iban siempre tras la Tierra Prometida
en la inútil ansiedad de su esperanza.

En los rojos mediodías
a través de las ciudades domeñadas,
por las calles tumultuosas
bajo de arcos y guirnaldas,
al estruendo de las vivas
y el clamor de las campanas,
por las calles tumultuosas
triunfalmente desfilabas…
en los rojos mediodías,
que el incendio de los soles abrillantan
resaltaban los colores, tus estrellas,
del combate entre las rojas llamaradas.

Y te han visto los crepúsculos dolientes,
de la noche frente al ara,
tras el termino sangriento de la lucha despiadada.
con los pliegues desgarrados
desmayada y macilenta sobre el asta,
como garza dormecida que ha ocultado su cabeza bajo el ala.

Y al cuajarse sobre el campo los crespones
de la noche densa y vasta,
te han dorado los reflejos mortecinos
de las trágicas ciudades incendiadas.

Cuántas veces, cuántas veces
de retorno hacia la Patria,
todavía tembloroso y anhelante
pleno el pecho de nostalgia
escrutando el horizonte,
en los ojos puesta el alma,
tras el límite indeciso de la tierra
tras el límite ondulante de las aguas
con las ansias ardorosas de un amante
te buscaba…

Y envocando tus colores
en mi cálido espejismo no atinaba,
presintiéndote a lo lejos,
si era el cielo con el mar, a la distancia
confundidos, o eras tú, Bandera mía,
que en la playa como madre que
amorosa aguardaba al hijo, me esperabas.

Oh! Bandera esplendorosa.
Mi Bandera azul y blanco!
Cuando subes lentamente,
Cuando subes majestuosa sobre el asta,
y a los besos aromados de la brisa
te despliegas como un ala
que se tiene bajo el cielo,
temblorosa y agitada.

Cómo ansío en mis anhelos fervorosos
que a los vientos desplegada
en la luz de las auroras
o en los rayos de la tarde reflejada
en tu vuelo al infinito,
en tu vuelo prodigioso te elevaras
tras las cúspides más altas de la Gloria,
tras las cumbres más radiosas de la fama.

 

Se puede abandonar a una patria dichosa y triunfante. Pero amenazada, destrozada y oprimida no se le deja nunca; se le salva o se muere por ella. – Maximilien Robespierre –

3 comentarios

  • Daneysi

    Hola quiero saber si este canto es el mismo himno a la bandera ? A mi hija le dejaron escribir el himno a la bandera pero no se si es este o el himno nacional?….

    • Hola Daneysi, pensamos que es este el himno que debe copiar tu hija pues si fuera el himno le hubieran dicho HIMNO NACIONAL no himno a la bandera.

  • Marly Xiomara Inestroza Inestroza

    que buena esta esta pagina, me dejaron una tarea de todos los himnos civicos pero solo entro 11 en esta pagina donde puedo encontrar los demas que parece que son como 30

    Gracias

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