Al pie de El Merendon Por Monseñor Angel Garachana

agosto 7, 2015 10:31 am Publicado por Deja tus comentarios

Al pie de El Merendon, es una frase muy usada por los Sampedranos al referirse a la ubicación de la ciudad de San Pedro Sula, ubicada precisamente al pie de esta majestuosa joya verde que sirve de pulmón y fuente de agua potable a la ciudad.

Frase que también a sabido utilizar Monseñor Angel Garachana Perez, Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, a quien la Montaña le trae gratos recuerdos de su ciudad natal. Esto le inspiró a crear el blog «Al Pie de El Merendon» donde comparte importante información de la Diócesis a todo el pueblo hondureño.

Muchos quizás piensen que es extraño que un sacerdote maneje un blog, sin embargo Monseñor Garachana no es el primero, ni tampoco sera el ultimo en hacerlo. La iglesia Católica se ha dado cuenta de la importancia del uso de los medios de comunicación, específicamente del Internet en la actualidad para transmitir el mensaje de Dios.

Inicialmente, Monseñor Garachana lanzo su blog «Al Pie de El Merendon» en «Hondublog» pero por razones que desconocemos este ya no existe. No obstante actualmente podemos leer sus importantes mensajes en su blog alojado en La Prensa. http://blogs.laprensa.hn/angel/

Para conocer un poco de Monseñor Garachana les mencionamos que nació en Barbadillo de Herrero, provincia de Burgos, España un 3 de Septiembre de 1944. El 19 de Marzo de 1972 fue ordenado Sacerdote y en Octubre de ese mismo año fue enviado como Coadjutor a la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de San Pedro Sula. Fue ordenado Obispo de la Diocesis de San Pedro Sula el 3 de Febrero de 1995.

A continuación les dejamos uno de los articulos que Monseñor Garachana escribio en su blog, en el cual habla claramente de los sentimientos que le despierta la belleza de la montaña de El Merendon.

LEA: Montaña de El Merendon

Monseñor Garachana – Al Pie de El Merendon

Monseñor Angel Garachana Al pie de El Merendon

La montaña de “El Merendón” forma parte de la sierra de Omoa y separa el Valle de Sula de las costas del Caribe. Se yergue a una altura de 2,310 m. y a sus pies se extiende la ciudad de San Pedro Sula.

Aquí vivo desde hace trece años. Esta ciudad es la sede de la diócesis sampedrana que comprende los departamentos de Cortés, Atlántida y las Islas de la Bahía. Soy obispo de esta diócesis desde el 3 de febrero de 1995.

Las montañas han formado parte de mi vida. Nací en un pueblo a 1,200 m. de altura en la sierra de “La Demanda”, provincia de Burgos, España. Desde niño he levantado mis ojos a la altura de sus picos, San Millán, El Otero, Cerro Guilez, superiores a los 2,000 m. Mis pies han recorrido sus caminos y veredas y han hollado sus cumbres más altas. Mis pulmones han respirado el aire puro con olor a pino, roble, haya, brezo y retama. En sus laderas vi pastar rebaños de ovejas y en sus pequeños espacios cultivables conocí el trabajo y el esfuerzo para ganar el pan con el sudor de la frente. En esta geografía recibí las primeras enseñanzas de la Iglesia, de la escuela y de la vida.

Ha habido otra etapa importante de mi vida con otra sierra de fondo, la sierra de Guadamarra. Trece años en la vertiente madrileña, en los pueblos de Colmenar Viejo y Los Negrales, como formador de jóvenes misioneros claretianos.

Y cuatro años en la vertiente segoviana, como superior de la comunidad claretiana de Segovia.No hubo cumbre a la que no ascendiera, crestería que no recorriese, con sol, con agua y hasta con nieve. Mi memoria guarda los nombres de El Avantos, Alto de Los Leones, Navacerrada, Peñalara, La Mujer Muerta… He levantado los ojos a esos montes. He hecho compañerismo recorriéndolos, compartiendo camino, merienda e ideales misioneros. Me enseñaron solidez, austeridad, ascensión espiritual.

Y desde hace trece años, nueva vida, nuevo lugar, nuevas montañas. La diócesis de San Pedro Sula, de la que soy obispo, como ya he dicho, tiene una franja montañosa que arranca del nor-oeste de Cortés con la Sierra de Omoa y continúa a lo largo del departamento de Atlántida con la cordillera Nombre de Dios. La misma geografía me invita a levantar mis ojos a la altura, de donde espero el auxilio del Señor (Salmo 121, 1-2)

El Merendón es como el telón de fondo de un gran escenario en el que se viven tragedias, dramas, comedias y sainetes, en fin, la vida real, compleja y variada, del Valle de Sula con sus ciudades principales: San Pedro Sula, Choloma, Villanueva y La Lima.

Al pie de “El Merendón” vivo, en la ciudad de San Pedro Sula. Al pie de “El Merendón” escribo este blog que irá recogiendo experiencias y reflexiones, alegrías y tristezas, amores y dolores de San Pedro, del Valle de Sula, y de toda la diócesis, al tiempo que elevo mis ojos al Señor para que guarde nuestras vida de todo mal (Salmo 121, 7-8).

 

Monseñor Angel Garachana

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